EXTRACTO DE UNO DE LOS CUENTOS DE LA OBRA DE SARAH GORY.
"Quedamos en ir juntos a pasar un fin de semana en la playa.
Allí conocí a Luna, su mujer, y a Maggi, su hijita; sintiendo
de inmediato una gran frialdad por parte de Luna .
Ella sabía que Raúl y yo éramos pareja desde hacía
poco tiempo, y que él se había separado de su mujer a
poco de conocernos, así es que mi primera impresión sobre
ella,
no coincidía en absoluto con la que me había hecho sobre
Mario. Pensé qué, al haber tenido que adaptarse a un nuevo
país y a una nueva forma de vida, como refugiados políticos,
le había robado a ella, todo rastro de felicidad.
Raúl y yo estrenábamos nuestro amor.
A los dos juntos nada malo podía pasarnos, éramos eternos,
como el amor que sentíamos el uno por el otro. Nos apetecía
compartir nuestra dicha con esa nueva persona qué, para nosotros
y a medida que pasaban los meses, se iba convirtiendo en alguien muy importante,
de modo que, todos los fines de semana, tomábamos rumbo hacia Chuspa.
Un pueblecito costero difícilmente accesible, que nos regalaba
maravillosos momentos de paz, en los que mi amor se desnudaba, ofreciéndole
a mi amado todo lo poco o mucho que entonces sabía, sobre las locuras
y los placeres."
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